PLANIFICACIÓN ANUAL

PLANIFICACIÓN ANUAL

 

Para planificar el futuro es necesario analizar el pasado, de lo contrario gastaremos el doble de energía y cometeremos los mismo errores año tras año. Además si quieres estar sana mentalmente y tener la fortaleza que se necesita para no venirte abajo con el emprendimiento, necesitas analizar que has hecho bien, saber perfectamente cual es tu recorrido y lo que has avanzado para sentirte segura ante la adversidad.

 

DE DONDE VIENES

Yo personalmente analizo primero las ventas porque el MONEY es el objetivo principal de mi plan anual. Comprobar que productos y/o servicios has vendido y cuales no, te ayudará a decidir que productos y/o servicios debes promocionar o eliminar de tu catálogo.

 

Después analizo la facturación, que productos y/o servicios han sido más rentables (que no tiene que ser el que más se ha vendido) y me pongo un objetivo de facturación 1/3 superior a la facturación del año anterior. Esto es absolutamente factible y tener ese número en mente me motiva durante todo el año.

 

Ahora toca recordar (que se nos olvida muy rápido) que hemos conseguido en este año anterior. Tener presente cuales son nuestros logros, nos hace venirnos arriba, sentirnos capaces, nos llena de fuerza y energía para continuar con nuestro emprendimiento. Es importante pensar en esto antes de marcas los nuevos objetivos, además del subidón de autoestima nos da un perspectiva real de hacia donde podemos llegar.

 

Es imprescindible recordar también cuales son las cagadas que hemos cometido hasta ahora, que se convertirán en los aprendizajes que dibujaran las líneas rojas que no debemos volver a cruzar.

 

Con todo esto, ya tenemos las ideas más claras sobre nuestros objetivos de ventas para este nuevo año y las acciones que nos han funcionado y debemos mantener y las que no hay que repetir.

 

HACIA DONDE VAS

Ahora se trata de buscar un palabra guía que nos ayude a conseguir esos objetivos de venta que ya tenemos claros. Por ejemplo si mi objetivo es vender muchos productos, la palabra puede ser “cantidad”, si el objetivo es subir los precios de mis servicios la palabra que me ayude a conseguir ese objetivo es “calidad” para mejorar la calidad de los servicios y sentirme más cómoda subiendo el precio. O si aun estoy empezando y necesito darme a conocer, mi palabra clave puede ser “visibilidad”. Esta palabra es muy personal y debe estar alineada con el objetivo de ventas que es el objetivo principal.

 

Una vez tenemos clara esta palabra, pensemos en objetivos secundarios que estén en armonía con la palabra clave y me ayuden a conseguir el objetivo de ventas principal. Yo personalmente me pongo 4 objetivos grandes y bien desarrollados, pero podrías ponerte uno por mes, depende de tu capacidad y la envergadura de cada objetivo.

 

Por ejemplo uno de mis objetivos es incrementar seguidores en Instagram, porque creo que hay puedo tener mucho publico interesado en los servicios y/o productos que quiero vender. El lanzamiento de un nuevo servicio, crear o incrementar la lista de subscriptores, obtener reconocimiento en el sector, pueden ser algunos ejemplos de objetivos. De momento con ponerlos en una lista es suficiente.

 

Una vez que tenemos claros los objetivos hay que aterrizarlos en la vida real. Yo me marco un calendario mensual en el que primero añado las vacaciones, festivos, findes y compromisos personales en los que se que no voy a trabajar.

 

Ahora de uno en uno voy añadiendo los objetivos, si por ejemplo mi objetivo es incrementar mis seguidores de Instagram, se que para eso tendré que dedicarle tiempo periódicamente, a lo mejor un dia a la semana o una hora al dia para desarrollar e implementar la estrategia de contenidos. Al añadir uno a uno puede que te des cuenta de que no tienes tiempo para todo (recuerda que hay que dedicarle la mayoría de las horas de tu jornada al trabajo en si mismo, que es por lo que te pagan los clientes) y tengas que priorizar o eliminar objetivos.

 

COMO LLEGAR

Aquí empiezo a desgranar cada objetivo para marcar acciones concretas y tiempos limites que me obligan a no procrastinar. Pongo fechas y listas de tareas para cada objetivo y me llevo toda esta información a la agenda. Así en mi dia a dar no veo el plan general que me puede agobiar viendo algo tan grande y pretencioso jejejej Veo solo tareas pequeñas que puedo hacer sin presión y que me llevaran a un resultado que resuelve mi objetivo. Pero para no perder el rumbo, me agenda también días de análisis de resultados y acciones, por si necesito pivotar en algún momento.

 

 

 

1 Comentario
  • Sandra Fernández Pagerols
    Publicado a las 15:55h, 27 enero Responder

    Muchas gracias Lole! Me ha encantado el artículo y el plan, ya tengo descargado el mío y voy a rellenarlo ahora para tenerlo bien presente.

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